Centella asiática

La Centella Asiática es una pequeña planta anual herbácea de la familia Apiaceae, que, tal como indica su nombre, se encuentra en Asia.

Propiedades:

Repara y reafirma la piel, al ser un potente regenerador que contiene una serie de principios activos que intervienen directamente en la circulación sanguínea y en la producción natural de colágeno.

Destaca especialmente por sus virtudes astringentes, antisépticas, antiinflamatorias y dermoprotectoras. Sus hojas y flores contienen un aceite esencial, saponinas triterpénicas (asiaticósido, brahmósido), alcaloides (hidrocotinlina), taninos, fitosteroles, vitamina K y sales minerales (magnesio, calcio y sodio).

Los derivados triterpénicos estimulan la formación de fibroblastos, células indispensables para reparar los tejidos dañados por heridas o desgarros. La Centella Asiática, gracias a las saponinas, es beneficiosa para tratar problemas de la piel como eccemas y psoriasis. Además, regula la incorporación de colágeno a la piel.

Su poder vasoconstrictor, mejora el flujo de sangre, calma y reduce las venas varicosas.

La centella asiática también contiene altas dosis de antioxidantes que nos ayudarán a mantener unas células bien protegidas de los ataques producidos por los radicales libres.

Curiosidad: Se usa como hierba medicinal en la medicina ayurvédica y en la medicina tradicional china, también se consume en ensalada, aunque no se han demostrado efectos secundarios aparentes, ante la duda es recomendable no consumirla durante el embarazo y la infancia.